La historia y desarrollo de la ciudad de Jerez ha estado históricamente ligada a la industria vitivinícola.
Las primeras vides fueron traídas por los fenicios a la zona de Jerez en torno al 1100 a. C. Se elaboraba un vino muy imperfecto, que se cocía para que no se estropeara con el transporte. Tenía una graduación muy alta. En el año 138 a. C. Escipión Emiliano pacifica la región y comienza a exportar productos a Roma: vino, aceite de oliva y garum (una pasta de pescado parecida al escabeche).
En 711, comienza la dominación árabe de España, pero se sigue consumiendo vino a pesar de la prohibición del Corán. En 966, Almanzor, visir del califa Alhaken II, decide arrancar las vides, pero los jerezanos convencen al califa de que las uvas pasas dan energía a los soldados, y se consigue conservar un tercio de las vides.
En 1264, con la reconquista de Jerez por Alfonso X El Sabio, se extiende el consumo de vino. Los cristianos bebían vino y comían cerdo para diferenciarse de los musulmanes. Incluso se lo daban a beber a los caballos antes de las batallas. Ya entonces, en el siglo XII, se enviaba el vino a Inglaterra, donde se empezó a conocer por el nombre árabe de la ciudad, “Sherish”, origen de la palabra “sherry”.
En el siglo XV y XVI, el vino de Jerez se convierte en una fuente de riqueza para la región, es protegido por el Rey y se exporta a Inglaterra, Francia y los Países Bajos. Como ejemplo, en todos los barcos que iban a América, se reservaba un tercio de la carga para el vino.
En 1587 Martin Frobisher, de la flota de Francis Drake, atacó Cádiz y Jerez, llevándose 3.000 botas de estos vinos. Este botín puso de moda el jerez en la corte inglesa.
A partir de 1682, tras algunos intentos violentos, los ingleses deciden traer el vino pacíficamente, y empresarios ingleses se establecen en Jerez, fundando bodegas como: Garvey, Duff-Gordon, Wisdom & Warter, Osborne. Tras ellos vinieron los capitales españoles repatriados tras la independencia de las colonias (González, Marqués de Misa) así como los franceses Domecq o Lacave.
La denominación de origen Jerez-Xérès-Sherry se creó en 1935, y ayudó a popularizar los vinos por la geografía española durante la dictadura.
Sin embargo, a finales de los años 1980 el sector padeció una aguda crisis, debido principalmente a la disminución de la demanda nacional, pese a seguir siendo un vino mundialmente conocido. Dicha crisis afectó a la economía de la ciudad, la cual ha buscado diversificar su tejido industrial.
Relacionados con la producción del jerez está el brandy de Jerez y el vinagre de Jerez, ambos protegidos por la denominación de origen.
http://es.wikipedia.org/wiki/Jerez_de_la_Frontera